Escritos y discursos de Lyndon LaRouche

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LaRouche en reunión con diplomáticos: deshagámonos del sistema monetario y restablezcamos el sistema crediticio de E.U.

A continuación se reproduce una transcripción del mensaje de apertura que dio Lyndon LaRouche en una reunión privada con diplomáticos el miércoles 1 de julio.

WILLIAM JONES: Les doy la bienvenida a todos. Me llamo Bill Jones. Soy el jefe de la oficina en Washington de Executive Intelligence Review. Esta es una reunión diplomática privada con Lyndon LaRouche. Quisiera darles la bienvenida a muchas caras ya conocidas y también a las muchas caras nuevas; nos da mucho gusto que así sea. Muchos de ustedes probablemente han visto las declaraciones dramáticas del señor LaRouche en la videoconferencia por Internet del fin de semana pasado. Está preparado para discutir los temas que presentó en esa ocasión, y responder a cualquier pregunta que ustedes puedan tener, en relación a los temas que nos interesan, en relación a las regiones que ustedes representan.

El formato general es que ésta es una reunión diplomática privada. Las declaraciones del señor LaRouche se van a grabar; las vamos a publicar y circular. Pero los comentarios de ustedes y las discusiones posteriores no se van a grabar para que ustedes se sientan con la confianza de decir lo que deseen, hacer las preguntas que quieran, no aparecerán impresas en ninguna parte en absoluto.

Así que dicho esto, le cedo la palabra al señor LaRouche

LAROUCHE: Bien. Bueno, el que debería de ser el tema del día, por todo el mundo, es que el mundo sufre la mayor crisis financiera y monetaria, y crisis económica, en la historia moderna a nivel mundial. Esto se ha venido desarrollando desde el verano de 2007, cuando primero pronostiqué esto. Y está empeorando. Ha tenido ramificaciones políticas, por supuesto, por todo el mundo, y la mayoría de los gobiernos se han resistido a ver la realidad pretendiendo que ésta es solo una crisis financiera de algún tipo, que pronto terminará, que se puede arreglar. Y se han adoptado políticas en base a esta suposición, de que esto no va a estallar, que va a haber una recuperación después de "un período de dolor".

Bien, es más que un período de dolor. El sistema monetario financiero mundial actual está a punto de desaparecer. Y la única oportunidad de que exista una civilización, es someter a éste sistema mundial a una reorganización por quiebra, y reemplazar el sistema monetario financiero actual con un sistema crediticio. Ahora, el punto crucial aquí, es que muy pocas personas saben qué es un sistema crediticio. Todo mundo está convencido de que los sistemas monetarios han gobernado al mundo, y lo seguirán gobernando. Y asumen que necesitan llamar a un contador, que es lo peor que se puede hacer en estos días. Todo lo que recibirán son malas noticias, y estallido de enfermedades y rompimientos familiares y cosas por el estilo.

Pero el asunto es que, el mundo está gobernado por un imperio. El imperio ha existido en la civilización europea desde el período de la Guerra del Peloponeso, en el cual ciertos intereses monetarios, intereses de dinero, como tales, han tenido un rango superior al de los gobiernos. Algunas veces esto ha tomado la forma de un imperio como tal. Pero los imperios de hoy no son imperios de gobiernos como tales, son imperios de consorcios de intereses financieros e intereses monetarios. Y se tienen instituciones, especialmente en el llamado libre mercado, que es la peor forma de gobierno imaginable: en el llamado libre mercado, los intereses monetarios están por encima de los gobiernos. Los intereses monetario financieros internacionales están más altos que los gobiernos. Estos gobiernos controlan la moneda, el sistema monetario del mundo, y de las naciones, y esto es lo que constituye un imperio real. Personas por encima de gobiernos, que controlan gobiernos, en donde se supone que los gobiernos deben respetar el "libre mercado", y el libre mercado es el sistema de la esclavitud de los gobiernos.

Ahora bien, ya han visto ustedes una manifestación de esto, porque por el verano de 2007, yo anuncié esta crisis que hemos venido sufriendo desde entonces, e indiqué que existía una solución, e indiqué que la solución temporal para Estados Unidos era someter al sistema en una reorganización por quiebra. Y realmente, vamos a tener que cancelar, si es que la civilización ha de sobrevivir, vamos a tener que cancelar la mayor parte de los reclamos financieros y monetarios que están pendientes de cobro por allá, y regresar a lo que se llamó el "Sistema Americano". Ahora, el Sistema Americano, que se desarrolló en lo que se convirtió en Estados Unidos, era único. En ninguna otra parte del mundo se inició un sistema del tipo que iniciamos aquí. El problema de nuestro país hoy, es que, en varias partes, poderosos intereses, intereses internacionales, han estorbado y han podido hundir nuestro sistema. Y, en gran medida, nos han sometido al yugo de un sistema monetario internacional, especialmente a partir de 1968-1973.

Así que, el mundo como un todo está gobernador por sistemas monetarios. Los sistemas monetarios están bajo el sistema de libre comercio, y son totalmente internacionales. Los intereses financiero-monetarios internacionales controlan gobiernos: cada gobierno de Europa, cada gobierno de las Américas, está gobernado actualmente por un poder imperial llamado sistema monetario internacional. Ellos fijan las tasas.

Por su organización, Estados Unidos desde sus orígenes fueron únicos. Por allá por los días de la Colonia de la Bahía de Massachusetts, entre 1620 y 1688, en ese período la Colonia de la Bahía de Massachusetts desarrolló un sistema crediticio. Se llamó un sistema de papel moneda. Emitieron una forma de moneda que era negociable solo dentro de la colonia, la Colonia de la Bahía de Massachusetts, y esto continuó hasta que intervinieron los británicos, en el período del rey Jacobo II y su seguidor William —de William and Mary— para imponer un sistema monetario en Estados Unidos. Hubo un intento por regresar a la colonia de la Bahía de Massachusetts, que era en realidad un sistema de crédito, por iniciativa de Benjamin Franklin y su propuesta de un papel moneda. En los 1770, Alexander Hamilton reconoció que Estados Unidos tenía un problema, que yo cito aquí, porque es pertinente a nuestra situación internacional actual, internacionalmente entre naciones. Hamilton reconoció, primero que todo, que el problema de Estados Unidos, que acababa de obtener su victoria en la guerra militar por su independencia, estaba en quiebra, porque cada uno de los estados, que tenían sistemas bancarios estatales por separado, de las colonias por separado, estaban ahora en problemas terribles debido a las deudas de guerras en las que habían incurrido para derrotar a los imperialistas británicos. Así que Hamilton dijo, "bien, no hay manera en que estos estados puedan bregar con este problema".

Teníamos una forma de constitución en la Declaración de Independencia, en la que el principio estaba ahí, pero no se tenían los mecanismos. Bueno, Hamilton dijo: si creamos un Banco Nacional, como un banco con base en el crédito, podemos crear un Banco Nacional que se haga cargo de respaldar y reorganizar a todos estos sistemas bancarios estatales por separado, bajo un sistema de Banca Nacional. Pero también especificó que para poder hacerlo, teníamos que recurrir a nuestra constitución de entonces, que era la Declaración de Independencia, y tomar de ahí en principio y aplicarlo, en una forma que bregara con este problema de la deuda.

Así que lo que hizo, y lo que ellos hicieron, es que convocaron un Congreso Constitucional, y el Congreso Constitucional nos dio la Constitución de Estados Unidos, que estipula que Estados Unidos no estará sujeto a sistemas monetarios extranjeros, sino que tendrá un sistema crediticio nacional, independiente, presidido, en ese tiempo, por un Banco Nacional; que bajo la Ley Constitucional en Estados Unidos en ese tiempo, no se podía emitir moneda, excepto con el permiso del gobierno Federal. Ninguna otra autoridad, por encima del gobierno federal mismo podía emitir monedas. Esta emisión monetaria se hace con el consentimiento del Congreso y el gobierno, como ejecutor de la Rama Ejecutiva.

Por lo tanto, ninguna potencia extranjera lo mismo sucedió en el caso del liderato de Abraham Lincoln en la revuelta contra el Imperio Británico, llamada nuestra guerra civil. Los banqueros no permitían que se prestara dinero, excepto a tasas de interés altas, al gobierno de Estados Unidos. Así que Abraham Lincoln recurrió a nuestra Constitución, y emitió lo que se conoció como "billetes de banco": no se permitió la circulación de ninguna moneda, excepto la moneda de E.U., impresa y garantizada por el gobierno de E.U. Y mediante esto, rescatamos nuestra nación, no solo ganamos la guerra sino que creamos unos Estados Unidos como la potencia industrial más avanzada en el mundo, justo en ese período, usando nuestro sistema de crédito, para usar las facultades productivas del trabajo y el progreso de una manera efectiva.

Así que, producto del dominio del mundo por parte del Imperio Británico, que ha venido dominado al mundo durante todo este período, excepto durante el período del gobierno de Roosevelt, el mundo ha estado dominado por un sistema monetario internacional, que en términos de la civilización Mediterránea, data de la guerra del Peloponeso. Nunca ha habido un sistema verdaderamente independiente, excepto por intervalos muy breves, en toda la historia de Europa. Y en el mundo en su totalidad, en la medida en que ha estado subyugado por el Imperio Británico, en que ha estado subyugado a estas condiciones, ¡hasta el día de hoy!

Lo que sucedió en la I Guerra Mundial es que tuvimos presidentes corruptos -que desde mi perspectiva eran traidores-, Teddy Roosevelt y Woodrow Wilson, que introdujeron el sistema británico con el establecimiento del Banco de la Reserva Federal, que era en realidad una intrusión: era una institución creadora de moneda, anticonstitucional desde afuera de Estados Unidos. Con Franklin Roosevelt, esto se controló de alguna manera. Pero con la muerte de Roosevelt, empezamos a caer en el camino equivocado, y después, con el rompimiento total del sistema de Bretton Woods, en 1968-1971, en ese período, fue entonces que nos fuimos a un sistema mundial de libre mercado.

Es ese sistema monetario mundial, el llamado sistema de libre mercado, el que ahora está estallando. En la medida en que continuemos aceptando la existencia de esa deuda, que es una deuda monetarista internacional, bajo ese sistema, la civilización mundial estará condenada. La única forma en que vamos a salir de este lío, la única posibilidad de recuperación, para cualquier parte del mundo, es cancelar el sistema monetarista internacional actual. Y poner en su lugar, un sistema de estados nacionales, todos soberanos, que declaren su participación común en un sistema de crédito nacional, crédito controlado como un asunto soberano de cada estado. Y combinar estas naciones en un sistema único, estableciendo un sistema de tasas de cambio fijas entre ellas. Y estamos hablando de, esencialmente, tener un objetivo de sistema de tasas de cambio fijas basadas en la idea de crédito nacional entre 1,5 y 2%. Porque a tasas de interés más altas, con tasas más altas para los préstamos, no se puede llevar a cabo una recuperación balanceada de la economía mundial.

Lo que necesitamos ahora, hoy, como ustedes saben, no tenemos el desarrollo industrial y agrícola que necesitamos a nivel mundial; los estamos perdiendo -y perdiendo a un ritmo rápido. Necesitamos que las naciones emprendan, extensamente, operaciones de crédito de largo plazo, en términos del desarrollo infraestructural, tanto rural como industrial, y usar este tipo de desarrollo como un estímulo para desarrollar una economía en todo su espectro. Y tenemos que pensar en términos de acuerdos de largo plazo de 30 a 50 años de tratados para el desarrollo, cada uno de ellos llevados a cabo por naciones soberanas, pero con participación en el crédito de un sistema de crédito común -un sistema de crédito con tasas de cambio fijas- entre gobiernos. Por ejemplo, tomemos el caso de Rusia y China: China está en una situación desesperada. Le hicieron creer a China que iba a tener una participación en el mercado mundial, garantizada por Estados Unidos y Gran Bretaña, especialmente Estados Unidos; y así, China expandió su economía, en base a una economía de exportación, pero lo hicieron abaratando tanto los precios de sus bienes que China no puede mantener a su población total con base en esta economía de exportación. Porque China estaba trabajando a tasas de mano de obra barata, muy por debajo de los costos de los productos en E.U. Los productos de E.U. eran superiores, en productividad y otros términos. ¡Pero! la mano de obra de China era muy barata, y por lo tanto, expandió su mercado mientras que Estados Unidos y Europa desechaban y clausuraban su economía industrial y embarcaban su producción a China.

Lo mismo sucedió en otros países, con mano de obra barata y bienes baratos, en donde aumentó el ingreso pero no a las tasas suficientes para mantener un desarrollo balanceado de estas economías.

Así que China se encuentra hoy en una posición en donde tiene una economía grande, basada principalmente en el mercado de Estados Unidos y Europa, y algunos otros países. Pero Estados Unidos marcó la diferencia, y así sucesivamente. Y Estados Unidos estaba exportando su industria, desindustrializándose, igual que Europa también, por este mercado. Cuando se desplomó el mercado, China se encontró a sí misma con un presupuesto basado en las premisas de que este mercado global iba a seguir existiendo, y expandiéndose, y súbitamente, este mercado se había desplomado. Y el desplome de este mercado significa que no se va a volver a recuperar nunca más. Así, China enfrenta una crisis.

Rusia enfrenta una tipo de crisis diferente, aunque similar. Enfrenta una crisis en donde depende de las exportaciones de materias primas, en particular energía, gas natural, petróleo, y así sucesivamente, este tipo de cosas. De repente, Rusia dependía de esto -¡ el mercado se desplomó! porque el mercado mundial se desplomó. Así que Rusia sufre ahora una crisis grave.

India tiene una crisis menor pero también tiene una enorme población de pobres. Es más estable, porque es menos dependiente de las exportaciones, pero tiene una gran población empobrecida.

Así que, lo que se necesita es un sistema de cooperación global, entre sistemas crediticios, en los que reconozcamos que el mundo necesita, en términos de niveles de producción físicos, mejoras físicas a las condiciones de vida. Tiene que ser soberano, los estados nacionales soberanos son los encargados de hacerlo. Pero también debe hacer un sistema de participación crediticia internacional, de apoyo a los proyectos de largo plazo, y estamos hablando en esencia de una perspectiva de alrededor de 50 años. Lo que significa que se tiene que diseñar, cosa que se puede hacer fácilmente, un acuerdo de 50 años sobre una organización de crédito entre estados nacionales, en el que podamos integrar los objetivos y propósitos de la recuperación de estas naciones.

Ahora, eso significaría someter al sistema a la quiebra. Esto significaría que la mayor parte de la deuda, que está ahora pendiente, es deuda financiera especulativa. Un sistema de deuda especulativa que ha desangrado a las naciones hasta destruirlas. Según el derecho estadounidense, bajo una reorganización por quiebra, simplemente se cancelaría la mayor parte de esa deuda que se encontrara fuera inservible. Y se restringiría la cantidad de deuda a un sistema bancario estable, bajo reglamentos del sistema crediticio. Es la única manera posible. Mientras sigamos exigiendo que se desplome la economía mundial con el fin de pagar una deuda que crece cáncerosamente, no hay forma de recuperarnos. Bajo las reglas actuales, del sistema actual, y bajo las reglas de la globalización, no hay oportunidad de que sobreviva la civilización en ninguna parte de este planeta, actualmente! Así que vamos a tener que hacerlo, hacer esta reforma, porque no hay otra alternativa: se tiene que hacer esa reforma, a menos que se quiera que se desplome la civilización y pasar de 6.7 mil millones de habitantes sobre este planeta, a menos de 2, de una forma bastante rápida. Y eso es lo que he venido presentando y eso es lo que he venido discutiendo. Yo sé que el tiempo está de mi parte. Pero también el tiempo está en contra nuestra; porque, si continua este proceso, la tasa de mortandad en el planeta, desde enfermedades y otros efectos, va a barrer a buena parte de la población mundial. Naciones enteras van a desaparecer del mapa.

O, si lo hacemos, sobreviviremos. Y esta es la única oportunidad.

Por lo tanto, estoy en una situación en donde lo que estoy proponiendo funcionaría, pero si no se hace, entonces el planeta entero entrara en una edad de las tinieblas, peor que ninguna otra de que se tenga registro! Y eso, en el corto plazo.

Las crisis políticas, así como también la crisis de enfermedades actuales, a nivel internacional, son derivadas de esta situación. Ya saben, enfermedades como la epidemia de influenza actual, son enfermedades que en la realidad son promovidas por las condiciones en las que se expande la enfermedad. Y por lo tanto, este tipo de cosas afectan, como lo hicieron, por ejemplo en el Siglo XIV en Europa, cuando la población se desplomó, ¿cuanto? ¡En un 30%! En una generación, en Europa en la era de las tinieblas del Siglo 14. Se desplomó, después de un desplome del sistema bancario de ese período, que echó abajo toda la economía de Europa. El resultado de esto fue el caos y la muerte masiva.

Todo este tipo de condiciones, como la gran epidemia de influenza de 1918, en el mundo, fueron producto de condiciones tipo tiempos de guerra, especialmente con epicentro en Europa, y en el hecho de que los soldados norteamericanos, que habían prestado servicio en Europa, nos trajeron esta epidemia de influenza de 1918. La epidemia de influenza internacional actual es un síntoma del mismo tipo de cosas y seguirá extendiéndose. Se extenderá, porque las condiciones de vida físicas, las condiciones sanitarias físicas, han alcanzado el punto en que estas enfermedades estallan, no solamente debido a que se ha venido promoviendo la enfermedad, sino que las condiciones para que se promueva la enfermedad y sus variaciones han estado ahí.

Así que estamos en este nivel. Y lo que me interesa a mí es que, si los Estados Unidos cambian su política y entran en acuerdos con otras naciones, para que cambie esa política, podremos forzar el tipo de reformas inmediatas, que se hagan eco de las reformas diseñadas por Alexander Hamilton, durante el período de la Revolución Americana y posteriormente. Funcionará. Es la única oportunidad. la única oportunidad ahora. Bajo el sistema actual, la civilización no tiene oportunidad -nos dirigimos a una edad de las tinieblas. Esto no es una crisis financiera. Esta no es una depresión. Esta no es una recesión. Esta no es una mera crisis financiera. ¡Es una crisis de desintegración del sistema! Y si se ven las cifras, sobre empleo y producción, en Estados Unidos y otros países, como en Europa, se ve la tasa a la que están desapareciendo industrias claves, se ve lo que está sucediendo con la agricultura, lo que se ve es una tendencia, ahora, bien establecida, en dirección hacia reducir la población mundial en unos 2 mil millones de personas, por abajo de los 6.7 mil millones actuales. Así que por lo tanto, no tenemos otra alternativa sino llevar a cabo este tipo de reforma. Este tipo de reforma funcionará. Existe el precedente de esto, especialmente en el caso del ejemplo de Estados Unidos: cuando lo hicimos, cada vez que lo hicimos y regresamos a nuestro sistema, en vez del sistema británico, prosperamos. Cada vez que nos sometimos a la influencia británica, la influencia de los banqueros británicos sobre Wall Street, nos venimos abajo. Esa es la lección.

Y nuestra misión, como Estados Unidos, desde mi perspectiva, es que tenemos en nuestra experiencia, el entendimiento de un sistema de crédito, opuesto a uno monetario, en tanto toda la experiencia europea desde la Guerra del Peloponeso hasta el presente, ha sido la de un sistema monetario. Deshagámonos del sistema monetario, usemos el principio de soberanía nacional, de estados nacionales soberanos cooperando a favor de un sistema de crédito de tasas de cambio fijas, y nos podemos recuperar.