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Síntesis estratégica de Helga Zepp-LaRouche en la reunión Nº 145 de la Coalición Internacional por la Paz: ¡Es hora de un nuevo paradigma!

14 de marzo de 2026 (EIRNS) — Enseguida reproducimols la síntesis estratégica con la que inició Helga Zepp-LaRouche la reunión Nº 145 de la Coalición Internacional por la Paz, el viernes 13 de marzo de 2026.

HELGA ZEPP-LAROUCHE: Bueno, en primer lugar, permítanme saludarles a todos, y especialmente a Su Excelencia, el embajador Pasandideh de Irán. Nos alegra mucho que se una a nuestra conversación, porque en los medios noticiosos occidentales nunca se escucha la versión de Irán. Y en el espíritu del diálogo en busca de la verdad, me alegra mucho que se una a nosotros hoy.

Estamos entrando ahora en la tercera semana de la guerra contra Irán. Se trata de una guerra de agresión no provocada, como ya han declarado incluso exdirigentes y diplomáticos occidentales. Y está claro que el objetivo del cambio de régimen en Irán no se ha logrado. No hay victoria a la vista. E incluso la televisión alemana informó hoy [viernes 13] que el Presidente Trump, obviamente, calculó totalmente mal la situación. Esto, sin embargo, era completamente innecesario, porque había un informe clasificado de inteligencia nacional en Estados Unidos publicado una semana antes del 28 de febrero, en el que afirmaban que, según sus estimaciones, ni siquiera un ataque a gran escala conduciría a un cambio de régimen en Irán, y que era muy improbable que la oposición tomara el poder.

Entonces, ¿por qué lo hizo el Presidente Trump de todos modos? Bueno, ahora parece, y él mismo lo está diciendo, que cuatro personas le convencieron para hacerlo: Hegseth, Rubio, Witkoff y Kushner. Y, en particular, Rubio declaró públicamente que, básicamente, como sabían que Israel estaba a punto de atacar y que esto provocaría un contraataque de Irán, tenían que lanzar un ataque preventivo contra Irán, lo cual es una lógica completamente extraña, pero eso es lo que dice. Entonces, ¿cuál es la situación? Quiero decir, como resultado, nos encontramos en un completo caos estratégico. Si repasamos los acontecimientos desde principios de este año, el 7 de enero, el Presidente Trump declaró en una entrevista con el New York Times que no necesitaba el derecho internacional.

Posteriormente, hubo el secuestro de un jefe de Estado electo en Venezuela, el Presidente Maduro, y más recientemente, el asesinato del líder supremo de Irán, quien al mismo tiempo no solo era el líder de Irán, sino también la autoridad de todos los chiitas del mundo. Así pues, se trata claramente de una nueva fase, porque las eliminaciones selectivas, ya sea mediante secuestros o mediante el asesinato de líderes de Estado elegidos, son claramente una señal de desdén por el derecho y las leyes, y la pregunta de dónde acabará todo esto preocupa a mucha gente.

Ahora bien, dado que la campaña militar aparentemente no va bien, y hay muchos informes de científicos expertos como Ted Postol, Ray McGovern y muchos otros que describen con gran detalle que la operación militar no está saliendo según lo planeado; pero, naturalmente, el gran peligro es que este conflicto pueda escalar. ¿Cómo podría agravarse? Hubo un artículo absolutamente impactante escrito por una persona llamada Helman Ullman, que es asesor del Atlantic Council, un cargo bastante oficial, quien escribió un artículo en el periódico The Hill, que se distribuye al Congreso todos los días, a todos los congresistas y senadores. Y allí escribió que ningún intento de bombardeo estratégico ha dado nunca el resultado deseado; ni en Vietnam, ni en Afganistán, ni en Iraq. Y que solo hay un ejemplo en la historia en el que el bombardeo estratégico tuvo éxito, y ese es el de Hiroshima y Nagasaki. Y, por lo tanto, el posible uso de un arma nuclear para lograr el objetivo estaría entre las opciones disponibles.

Ahora bien, esto es extremadamente choqueante, porque sabemos que Israel posee armas nucleares, aunque nunca lo haya admitido y nunca se ha adherido al Tratado de No Proliferación. Y, como es bien sabido, John F. Kennedy, en el contexto de la crisis de los misiles en Cuba, dijo básicamente que hay que asegurarse de no poner nunca a una potencia poseedora de armas nucleares en una situación en la que tenga que elegir entre la humillación y la derrota, o el uso de un arma nuclear.

Creo que esto es un peligro inminente. Y por eso, a pesar de que la opinión pública está cambiando claramente, por ejemplo, el ministro de Asuntos Exteriores de Omán, que fue el negociador principal con Irán y Estados Unidos en las negociaciones de Ginebra del día 26; habían negociado en Ginebra el día 27. Se desplazó a Estados Unidos e informó al Presidente Trump, afirmando que se habían logrado avances importantes; que Irán ya había acordado reducir o rebajar masivamente su uranio enriquecido, y que estaba muy seguro de que se podría alcanzar una solución. Y eso, básicamente, estaba resultando ser por segunda vez la coartada para lanzar el ataque, con toda la influencia israelí en segundo plano. Este ministro de Asuntos Exteriores de Omán, mientras tanto, emitió un comunicado diciendo que esta guerra es una guerra ilegal; que viola por completo el derecho internacional, y que hay que replantearse toda la estructura de seguridad de Oriente Medio.

Creo que nos encontramos en un momento increíblemente peligroso de la historia. El elemento adicional son las consecuencias económicas de esta guerra tras el bloqueo del estrecho de Ormuz, con el precio del petróleo por las nubes; naturalmente, esto está acarreando enormes consecuencias para millones de hogares que, como resultado, tienen enormes problemas para ganarse la vida. Pero también podría ser el golpe definitivo a un sistema financiero ya de por sí muy frágil. Y podría, si no se revierte pronto poniendo fin a la guerra y volviendo a la mesa de negociaciones y a la diplomacia; si esto continúa, podría provocar el colapso de todo el sistema financiero. Dada la fragilidad del sistema financiero occidental, podría dar lugar a una repetición de una crisis sistémica como la de 2008. Solo que esta vez, las llamadas herramientas de los bancos centrales se han agotado.

Entonces, ¿cuál es la solución? Hay todo tipo de escenarios que describen cómo será el mundo una vez que termine la guerra: que Israel tendrá un “Gran Israel” en Oriente Medio y será la potencia militar más fuerte; que Europa acabará consiguiendo su independencia, rearmándose en una militarización sin precedentes con el ejército alemán como el más fuerte de Europa, y que Estados Unidos controlará el hemisferio occidental y el Indo-Pacífico. De todos modos, creo que nada de esto sucederá exactamente así.

Creo que nos encontramos en un cambio de época sin precedentes porque, detrás de todos los puntos calientes, Ucrania, Irán, Venezuela, Cuba, la nueva guerra entre Afganistán y Pakistán, hay en cada caso una razón específica. Pero la dinámica subyacente es el hecho de que el viejo orden se está desintegrando claramente y la mayoría global, que representa el 85% de la especie humana, tiene el propósito de crear un orden mundial más justo basado en el BRICS, la Organización de Cooperación de Shanghái y organizaciones similares. Hay fuerzas en Occidente que quieren impedir a toda costa que ese orden vea la luz.

Así que, dado que esta situación estratégica tiene muchísimos elementos que la complican, como he venido diciendo, y ese fue el propósito de la Coalición Internacional por la Paz desde el principio, y del Instituto Schiller tras el estallido de la operación militar especial en Ucrania, empezamos a hacer campaña a favor de un cambio completo de paradigma. Que si nos quedamos en estos juegos geopolíticos, existe el peligro de que se repita lo que ocurrió con la geopolítica en dos ocasiones durante el siglo 20; es decir, una guerra mundial. Dado que ahora disponemos de armas termonucleares, y que la probabilidad de que estas armas se utilicen en una guerra mundial de tal magnitud es casi del 100%, lo que significaría el fin de la civilización, tenemos que unirnos y encontrar una solución basada en la razón, un Nuevo Paradigma que permita la supervivencia de la civilización.

Por esa razón, como resultado del debate de la semana pasada en la CIP, envié una carta al Papa León XIV, y apelé al Santo Padre, ya que él mismo había hecho referencia al gran pensador Nicolás de Cusa el 25 de octubre del año pasado, citando en particular el método de pensamiento de la Coincidencia Oppositorum, la coincidencia de los opuestos, para que se dirigiera a los Patriarcas de las Iglesias Ortodoxas Rusa y Griega en el espíritu de la unidad de los Concilios de Florencia y Ferrara de 1439; y que, básicamente, se dirigiera no solo, en su calidad de persona de origen estadounidense, al Presidente Trump, sino también a todos los demás líderes religiosos. Instándoles a que todos salieran a trabajar por la paz, rezaran por la paz y lograran la unidad de todos los líderes religiosos en el espíritu de Nicolás de Cusa y su obra De Pace Fidei, que es un hermoso diálogo socrático en el que todas las religiones discuten con Dios cómo pueden encontrar la paz en la fe.

Ahora bien, mientras tanto, un ayatolá de alto rango de Irán ha hecho un llamad al Papa, básicamente con el mismo espíritu, refiriéndose obviamente a él como la figura moralmente destacada, que es quizás la última persona que puede intervenir para evitar una terrible catástrofe de la humanidad. Así pues, hemos comenzado a difundir esta carta. Naturalmente, se la envié directamente al Santo Padre, y ese es uno de los temas que deberíamos debatir hoy.

Por lo demás, solo puedo decir que el peligro para la humanidad, en mi opinión, nunca ha sido más grave que ahora mismo, y tenemos que hacer un llamado a todas las personas de buena fe para que nos ayuden a evitar una catástrofe de la que la humanidad no sobreviviría si realmente llegara a producirse.

 

Para mayor información escriba a preguntas@larouchepub.com

 

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