La 'Nueva Ruta de la Seda' gana en Corea del Sur


por Kathy Wolfe

El candidato del Partido Democrático Milenio (PDM), Roh Moo-hyun, ganó las elecciones presidenciales de Corea del Sur el pasado 19 de diciembre de 2002, con una pequeña pero decisiva ventaja de 49 contra 46% de los votos, ante el líder del Gran Partido Nacional (GPN), Lee Hoi-chang, lo que representó también una victoria para la nueva Ruta de la Seda y el Puente Terrestre Eurasiático, propuestas económicas planteadas por Lyndon H. LaRouche, el estadista y precandidato a la Presidencia de los Estados Unidos para las elecciones del 2004.

La victoria de Roh, quien es partidario del diálogo con Corea del Norte, se dio a pesar de varios intentos de la facción de los gallinazos belicistas estadounidenses de manipular las elecciones, incluyendo la advertencia pública que hiciera el día de la votación Richard Perle, presidente de la junta de asesoría de política de defensa del Pentágono, de que Sudcorea debía prepararse para la guerra. También incluyó la captura de un barco norcoreano el 11 de diciembre, que dizque llevaba un cargamento de proyectiles a Yemen.

En una declaración que emitió el 15 de diciembre, y que circuló en Corea, LaRouche denunció el intento de desestabilizar la campaña electoral coreana, y dijo que "hay que aplastar, y duro, los actuales intentos de los `gallinazos' oficiales de los EU, tales como Richard Perle y sus cómplices, para detonar una crisis de tipo bélico en la península de Corea".

No me arrodillaré

Roh ganó instando al diálogo con Corea del Norte. "Yo soy el único candidato que puede resolver lo de la cuestión nuclear por medio del diálogo. La sobrevivencia de 70 millones de coreanos está en juego", dijo el 15 de diciembre. Roh, al igual que el presidente saliente Kim Dae-jung, también criticó a los "utopistas" de Washington, que exigen sanciones y otros enfrentamientos con Norcorea. Sin embargo, subrayó que el antiamericanismo estúpido tampoco funcionará. "No tengo ningún sentimiento antiamericano, pero tampoco me arrodillaré", dijo el ahora presidente electo en un mitin el 17 de diciembre.

En otro indicio de la influencia de LaRouche en el país, Yoon Young-kwan, uno de los principales asesores del Presidente electo, atacó públicamente al Fondo Monetario Internacional (FMI) el 28 de diciembre, tachándolo de afrenta a la soberanía coreana, y dijo que "Washington encaró la crisis económica de Sudcorea en 1997, no con la debida preocupación por la seguridad nacional sudcoreana, sino con la intención de promover los intereses de Wall Street".

Se inaugura la carretera norte–sur

Mientras tanto, el 18 de diciembre, funcionarios del Ministerio de Unificación de Seúl declararon ante la prensa que la Línea Kyongui (Seúl–Pyongyang–Shinuiju) del Ferrocarril Transcoreano se terminaría de construir para fines de diciembre, o a más tardar en enero. También debería inaugurarse para Navidad una autopista paralela de 4 carriles. Por primera vez desde 1950, equipo pesado, material de construcción y funcionarios sudcoreanos viajarían por tierra a Corea del Norte, a una trascendental ceremonia para celebrar la creación conjunta del Complejo Industrial Norte–Sur Kaesung, programada para el 28–30 de diciembre.

Este adelanto de la nueva Ruta de la Seda en Corea, que es crucial para todo el Puente Terrestre Eurasiático de Tokio–Pusan a París, pudiera haber peligrado de haber resultado victoriosa la oposición y haberse roto las relaciones con el Norte. Como Pyongyang no respondió a la política de la nueva Ruta de la Seda del presidente Kim, Lee, el candidato antidiálogo, tomó la delantera en las encuestas.

Pero en las últimas semanas de la campaña electoral, el pueblo sudcoreano se sintió tan indignado por los ataques a su soberanía nacional, que a los utopistas les salió el tiro por la culata. Más de 300.000 personas se congregaron en las vigilias que se realizaron por todo el Sur el 14 de diciembre, en protesta por la absolución de una corte estadounidense a los soldados que mataron a dos niñas coreanas en un accidente con un carro blindado. El discurso del "eje de la maldad" del Presidente de los EU el 29 de enero de 2002, se vio como un insulto a toda la nación coreana. "El asunto no es el antiamericanismo", le dijo uno de los organizadores de la vigilia a CBS News. "¡Todos sentimos un gran respeto por los EU! El asunto es el respeto al pueblo coreano y a la soberanía de Corea. No somos el estado número 51".

El doctor Kim Sang-woo, en una columna que apareció el 16 de diciembre en el Korea Times, advirtió, como lo hiciera LaRouche, de la amenaza de los utopistas contra Corea del Norte, que no es la política del presidente Bush. Kim, un ex diplomático, instó en cambio al desarrollo económico de Asia en base al Ferrocarril Transcoreano y la nueva Ruta de la Seda. En su columna, "Vienen retos para la política exterior coreana", el embajador Kim advirtió que "el uso de la fuerza militar" para detener el programa de armas nucleares de Corea del Norte, como un ataque preventivo estadounidense, "ciertamente no servirá al interés de Corea del Sur", y podría asestar "un grave golpe a la soberanía de la nación". En vez de guerra, Corea del Sur necesita "un acento vigoroso en la cooperación regional en Asia Oriental", encabezado por la nueva Ruta de la Seda. El "futuro de Asia Oriental está en su unidad. Se espera que la construcción en marcha de los Ferrocarriles Transcoreanos y su conexión con los Ferrocarriles Transiberianos tendrá un efecto detonador en el desarrollo de futuras conexiones con la China continental y los Ferrocarriles Transasiáticos que comprenden a los países de la ASEAN".

Intromisión utopista


Presidente de Corea del Sur, Roh Moo-hyun

La elección presidencial coreana fue muy apretada, porque la población está muy dividida. Los votantes mayores de 50 años de edad, que recuerdan la Guerra Coreana y se sienten agradecidos con los EU, le temen a la histeria de la prensa sobre la amenaza de guerra. Los votantes más jóvenes, que saben menos de esto, no creen en esa amenaza y quieren emprender la construcción de una Corea unida. Corea del Sur es fundamentalmente un lugar muy pro americano, por buenas razones, ya que ambos países comparten un respeto mutuo por la soberanía absoluta de una república bajo la ley natural.

No obstante, la intromisión cada vez más opresiva en la elección fue demasiado para los coreanos. Primero, estuvo la declaración estadounidense de un embargo petrolero contra el Norte el 14 de noviembre; luego, el asalto a un barco mercante norcoreano el 11 de diciembre. Esto provocó que Corea del Norte anunciara el 14 de diciembre sus planes de reabrir su reactor de plutonio, tal como lo advirtió el presidente Kim el 18 de noviembre.

"Nadie quiere que los EU intervengan en nuestra política", le dijo un profesor de Seúl al Korea Times. "Desde que los EU interceptaron un buque de carga norcoreano que transportaba misiles Scud, muchos políticos y órganos de difusión locales sospechan que el incidente es parte de una maniobra estadounidense para influenciar la votación presidencial", dijo antes de la elección.

Incluso hubo trucos de último minuto el día de la elección, Chung Mong-joon, un elemento clave de la campaña de Roh, popular presidente de la asociación de fútbol y heredero del Grupo Hyundai, se salió de repente de la campaña de Roh y lo desaprobó, siete horas antes de que abrieran las casillas de votación. Chung señaló que Roh había dicho en un mitin que apoyaría a Pyongyang en caso de un conflicto con los EU. Al inicio del día de la votación, el vocero de la oposición anunció: "Ahora, ¡ganaremos la elección!" El Washington Post vaticinó que la salida de Chung le daría la victoria a Lee Hoi-chang. Sin embargo, Roh, que estaba desconcertado por la jugarreta de Chung, meramente dijo: De salirse de control "Corea del Sur debe poder mediar en una posible disputa entre Corea del Norte y los EU", según la transcripción. Chung se encerró en su casa y rehusó ver a Roh, dando pie a la especulación de que una tercera fuerza pudo haberlo coaccionado para que se prestara a la provocación.

El propio Richard Perle concedió una entrevista incendiaria que apareció la mañana del 19 de diciembre en la publicación Chosun Ilbo, diciendo que "la opción de emplear tácticas militares [contra Norcorea] no debe descartarse". Perle dijo que "el peligro que nos acarrearía el desarrollo nuclear de Corea del Norte es tan grande, que resultará en una cuarentena de alcances sin precedentes". También especificó que Corea del Sur necesita adoptar ciertas "técnicas de contraataque de artillería", pues la guerra podría ser inminente, y amenazó con que pronto podría detenerse a más barcos norcoreanos en altamar. Pero los votantes no se fueron con la finta.

Nueva amenaza económica del FMI

El nuevo gobierno también encara la necesidad de exigir soberanía para la economía de Corea. Además de la crisis nuclear, el presidente electo Roh enfrenta ahora un estallido de la economía. Mientras Wall Street trata de vender el cuento del "milagro económico" del FMI en Corea, esta nación se cae a pedazos. El "éxito" del FMI se basó en el flujo de dinero caliente del exterior, lo que triplicó el valor del mercado bursátil coreano desde 1998. Pero ahora, el dinero caliente se va igual de rápido que como entró, dejando al descubierto el "milagro" como un fraude al consumidor.

Se dice que Roh, un abogado en derecho laboral, tiene una inclinación izquierdista ante posibles nuevas "reformas" del FMI. El lado flaco del presidente Kim ha sido su prejuicio ideológico contra las asociaciones industriales chaebol, y se dice que Roh comparte ese prejuicio. De ser así, este es el momento de deshacerse del mismo. Como señala el embajador Kim Sang-woo, no puedes comer ciberespacio o cables de fibra óptica. Asia, y las dos Coreas en particular, requieren un "paquete total" de infraestructura industrial pesada y toda una gama de producción industrial para crecer y desarrollarse.

Corea y la paz mundial

Lyndon LaRouche hizo la siguiente declaración el 15 de diciembre de 2002, a través de LaRouche in 2004, el comité de su campaña presidencial.

Estoy agradecido por la disculpa oficial que el gobierno de los Estados Unidos le pidió a España, por el intento de algunos renegados estadounidenses de involucrarla en el intento de desestabilizar la actual campaña electoral de Corea. La restauración del transporte ferroviario dentro de Corea nos permitirá conectar a Pusan con Europa Occidental, lo que es una parte esencial del esfuerzo para rescatar a Europa, socia de los EU, de los efectos del derrumbe económico generalizado que acelera por todo el planeta. Hay que aplastar, y duro, los actuales intentos de los `gallinazos' oficiales de los EU, tales como Richard Perle y sus cómplices, para detonar una crisis de tipo bélico en la península de Corea.

Un grupo de naciones eurasiáticas, que incluye al Triángulo Estratégico de Rusia, China e India, surge como el eje de una densidad cada vez mayor de proyectos de desarrollo económico de gran alcance y largo plazo dentro de Asia. Esto abarca a Corea, Japón y el Sudeste Asiático. ÜntEl fundamento de esta estrategia económica en marcha involucra proyectos de infraestructura a gran escala que servirán como un margen crítico de estímulos de largo plazo para toda la región. Entre los efectos, se contará un aumento a largo plazo de grandes márgenes de exportaciones de tecnologías pertinentes de Europa, y oportunidades parecidas de comercio transpacífico para los EU.

Esos beneficios, en gran medida dependen de una cooperación estratégicamente decisiva entre Japón, Corea y China. Japón necesita con urgencia la oportunidad de regresar a la orientación exportadora de bienes industriales del período previo a la intervención de Zbigniew Brzezinski para estropear los acuerdos de intercambio de petróleo por tecnología de Japón con México, por ejemplo. La posibilidad para Japón de participar en la cooperación entre Rusia, China y Corea es, por consiguiente, un factor crucial en su futuro inmediato. Así, revivir las capacidades industriales de Corea previas a 1997 y el desarrollo de la conexión ferroviaria de Pusan con Europa, representa una frontera decisiva de la defensa de la propia economía de los EU.

Por tanto, cualquier otro intento de los locos entrometidos que buscan sabotear la conexión ferroviaria coreana, o hacer de Corea del Norte un blanco nuclear alternativo a una guerra contra Iraq, debe considerarse una amenaza, no sólo para nuestros amigos en Eurasia, sino también una amenaza a la seguridad económica de los propios EU, que peligran.


Proyecto del Pueste Terrestre Mundial